miércoles, 6 de abril de 2011

LAS DIFERECIAS

Siempre he creído irritante cuando se señala de forma despectiva e injusta que nuestros futbolistas no poseen las condiciones físicas para afrontar los desafíos exigentes como profesional. Por lo común se tiende a argüir comparando entre lo que supuestamente ocurre en Europa, donde jugarían miércoles y domingo sin problemas, con lo que sucede acá, en donde la rotación y el descanso es visto como síntoma de flojera y apadrinamiento excesivo.
Vamos por parte:
1. La premisa que señala que en Europa la titularidad no es rotativa ni alterable, es falsa.
Es cosa de ver simplemente las oncenas iniciales y por cierto, los vastos planteles con los que cuentan. Si uno revisa la cantidad de minutos jugados en promedio por los futbolistas Europeos y los relaciona con los minutos jugados acá en Sudamérica o en Chile, la teoría se hace añicos.
Jamás Messi ha jugado las fases iniciales de una copa del rey o Eto’o disputado un partido del calcio antes de una etapa decisiva de Champions.
2. Las distancias, los recorridos que hacen los equipos, tanto dentro de sus propias ligas como en las competencias internacionales, son muy menores a las desarrolladas acá, con muchísimos menores recursos y lujos.
Por ejemplo, no me imagino al Manchester United, jugando con el mismo equipo un Sábado frente a Liverpool en el puerto inglés, luego viajando a cuidad de México para enfrentar al Cruz azul un día miércoles y volver a manchester para jugar el domingo frente al Newcastle. No seamos ingenuos, ni medio equipo se lograría repetir ese plato triple.
3. Los tiempos son sumamente distintos, en Europa se juega la champions durante 9 meses, acá la libertadores se juega en 5 meses. Que quiero decir con esto, que la saturación del calendario sudamericano hace imposible el descanso y la idea de la rotación es insustituible para no perjudicar a los equipos, sino esto sería una amalgama de lesionados. Y en este punto me quiero detener, no puede ser que la CONMEBOL insista en esta dualidad de torneos semestrales (Libertadores y Sudamericana), es insostenible. No se pueden jugar 26 partidos en un año, y si bien, es difícil que un equipo logre ambos títulos, si hace insostenible la programación de los torneos nacionales, es asfixiante. En la champions un campeón juega en promedio 13 partidos en un año, en la libertadores son 14 en 5 meses. Es mucho.

Raya para la suma
En Sudamérica tenemos planteles más reducidos, mayores distancias (imaginen sólo las distancias de Brasil o de Chile en sus torneos locales), mayor cantidad de partidos, menos tiempo de descanso (Las pretemporadas acá duran 3 semanas y las vacaciones dos), y aún así los minutos promedio son similares. ¿Es justa la crítica? Para nada. ¿A qué se debe? A que en general los clubes tienden a darle mayor protagonismo a los torneos internacionales, pero no es culpa de ellos, es por todo lo anteriormente mencionado (sumado al sistema play off en Chile) y lo más fácil es juzgar la capacidad del jugador y el profesionalismo de estos. Allá pueden estar los buenos, pero acá, pucha que ponen pasión y ganas.
Para finalizar un ejemplo teorico:
Colo Colo juega Libertadores, sudamericana, copa Chile y liga nacional. Con los siguientes resultados: Octavos de Final, cuartos de final, semi final, campeón y semi final. Hasta ahora nada fuera de lugar. Hace un total de 67 partidos oficiales, con un plantel promedio de 22 jugadores y con recorridos probables a México, Colombia, Brasil, Venezuela, Puerto Montt, Calama, etc… ¿Pueden jugar los mismo o solo hacer cambios parciales? Imposible.
Quiero decir, déjense de joder.

No hay comentarios:

Publicar un comentario